Saltar al contenido
batalla de La Rochelle
Portada » En 1372, en la batalla de La Rochelle, la escuadra castellana de Bocanegra destruye a la inglesa de Pembroke.

En 1372, en la batalla de La Rochelle, la escuadra castellana de Bocanegra destruye a la inglesa de Pembroke.

La batalla de La Rochelle, librada el 22 de junio de 1372, fue un enfrentamiento naval decisivo entre una escuadra castellana comandada por el almirante Ambrosio Bocanegra y una escuadra inglesa al mando de Juan de Hastings, conde de Pembroke. Este combate, parte de la Guerra de los Cien Años, resultó en una victoria rotunda para los castellanos y tuvo profundas repercusiones en el curso de la guerra y en la configuración del poder naval y comercial en Europa.

Antecedentes

En 1369, Carlos V de Francia reanudó las hostilidades contra Inglaterra, rompiendo el Tratado de Brétigny de 1360. Este movimiento se basaba en la alianza estratégica con Enrique II de Castilla, quien disponía de una poderosa armada. Esta alianza franco-castellana se originó durante la guerra civil castellana (1366-1369), donde Enrique de Trastámara, buscando contrarrestar la coalición entre Pedro I de Castilla e Inglaterra, firmó un acuerdo de cooperación militar con Carlos V de Francia. Según el Tratado de Toledo de 1368, Castilla debía aportar el doble de naves que Francia en las operaciones navales conjuntas.

En 1372, el rey francés buscaba consolidar su control sobre La Rochelle, una plaza clave para dominar el Ducado de Guyena, en manos inglesas. Por ello, solicitó la colaboración naval de Castilla, y Enrique II envió una flota al mando del almirante Ambrosio Bocanegra. Consciente de la importancia estratégica de La Rochelle, Eduardo III de Inglaterra formó una armada al mando de su yerno, el conde de Pembroke, para defender la ciudad.

La Batalla

Las fuerzas castellanas contaban con 20 a 22 barcos, principalmente galeras y algunas naos, mientras que los ingleses disponían de 36 naos y 14 embarcaciones de carga y transporte. La escuadra inglesa llegó primero a La Rochelle el 21 de junio y fue avistada por los castellanos. Tras una escaramuza inicial, Bocanegra decidió retirarse estratégicamente, esperando el momento adecuado para atacar.

El 22 de junio, durante la bajamar, las naos inglesas quedaron varadas, y Bocanegra aprovechó la inmovilidad de los barcos enemigos. La escuadra castellana se acercó y lanzó artificios incendiarios (probablemente con bombardas), causando una gran mortandad entre los ingleses, quienes no pudieron escapar. La derrota inglesa fue total: todas sus naves fueron quemadas, hundidas o capturadas, y los hombres, incluido el propio Pembroke, fueron hechos prisioneros. Se estima que unos 800 ingleses perecieron en la batalla, y los castellanos se hicieron con una importante cantidad de dinero y recursos destinados a la guerra en la Guyena.

Consecuencias

La victoria castellana en La Rochelle tuvo un impacto significativo en el curso de la Guerra de los Cien Años. La capacidad de Inglaterra para mantener la posesión de La Rochelle y otras partes de la Guyena se redujo drásticamente. Dos meses después, las fuerzas terrestres y marítimas franco-castellanas tomaron La Rochelle, marcando un punto de inflexión en la guerra. La pérdida de esta estratégica plaza y de los recursos embarcados en la flota vencida dificultó la defensa inglesa en la Guyena frente a la ofensiva francesa.

Para la Corona de Castilla, la victoria consolidó su posición como la principal potencia naval en el Atlántico, beneficiando el comercio y la economía castellana. Los marinos vascos y cántabros, unidos bajo la Hermandad de las Marismas, capitalizaron esta ventaja, sustituyendo a Inglaterra en el comercio de lana entre Flandes y Europa. Este auge económico convirtió a Burgos en una de las ciudades más importantes de Europa Occidental, destacándose en el comercio y la prosperidad.

La batalla de La Rochelle es recordada no solo por su impacto estratégico y económico, sino también por el gesto humanitario del almirante Bocanegra, quien trató con dignidad a los prisioneros ingleses, incluyendo a Pembroke, en una época donde la crueldad con los vencidos era la norma. Este combate demostró la importancia del poder naval y la capacidad de las alianzas estratégicas para cambiar el curso de la historia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • Te puede interesar...

  • La Leyenda del Crimen de MariCuchilla
    La Leyenda del Crimen de MariCuchilla

    En el día de hoy, les contaremos una historia escalofriante que ha aterrorizado a muchas generaciones en Oviedo. Se trata de la leyenda de Maricuchilla, una joven misteriosa y herm…

    La leyenda del Cazador Maldito
    La leyenda del Cazador Maldito

    Les contaré una historia llena de misterio y condena eterna. Se trata de la historia del Ehiztari beltza, La leyenda del Cazador Maldito. Según el antropólogo Julio Caro Baroja se …

    Los Almendros de Medina Azahara
    Los Almendros de Medina Azahara

    Hace muchos siglos, cuando España todavía era Al-Ándalus, existía una ciudad palatina como ninguna otra, construida por el poderoso califa Abderramán III, una ciudad que bien …

    Pedro El Cruel y el Candilejo de Sevilla
    Pedro El Cruel y el Candilejo de Sevilla

    En el día de hoy, les traemos una de las historias más comentadas y conocidas, se trata de la leyenda del Candilejo de Sevilla. Resulta, que en la ciudad de Sevilla, allá por el si…

    La Leyenda de la Cruz de Caravaca
    La Leyenda de la Cruz de Caravaca

    Hoy hablaremos sobre la famosa Leyenda de la Cruz de Caravaca, un símbolo lleno de poder y protección que ha sido objeto de fascinantes historias a lo largo del tiempo. Cuenta la h…

    La casa del Dragon
    La Casa del Dragon y Wilfredo

    La Casa del Dragon y Wilfredo, es una historia fascinante que nos transportará a tiempos pasados, donde valientes guerreros luchaban contra temibles dragones. Esta leyenda ha …

  • No puedes copiar el contenido de esta página