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bombardeo de Tetuán
Portada » En 1936, la aviación fiel al gobierno republicano efectúa un bombardeo sobre Tetuán, capital del Protectorado español de Marruecos que se había sublevado contra el gobierno.

En 1936, la aviación fiel al gobierno republicano efectúa un bombardeo sobre Tetuán, capital del Protectorado español de Marruecos que se había sublevado contra el gobierno.

El bombardeo de Tetuán fue un evento significativo que ocurrió el 18 de julio de 1936, justo al comienzo de la Guerra Civil Española. Esta operación fue llevada a cabo por la aviación fiel al gobierno republicano, con el objetivo de atacar a las fuerzas sublevadas en el Protectorado español de Marruecos, que habían comenzado una rebelión contra el gobierno constitucional de la Segunda República.

Antecedentes

El golpe de Estado en España de julio de 1936, liderado por un grupo de militares contra el gobierno republicano, marcó el inicio de la Guerra Civil. El 17 de julio, la guarnición militar de Melilla se sublevó y logró asegurar la ciudad. Este movimiento rápidamente se extendió por todo el Protectorado español de Marruecos, con Tetuán, la capital del Protectorado, siendo uno de los focos clave de la rebelión.

En respuesta inmediata a las noticias de la insurrección, el gobierno republicano de Casares Quiroga ordenó a la aviación y a la marina de guerra que bombardearan las posiciones rebeldes en el norte de África. Para estas acciones aéreas, aviones comerciales Douglas DC-2 y Fokker F.VII fueron rápidamente reconvertidos en bombarderos. Estos aviones despegaron del aeródromo de Tablada en Sevilla y llevaron a cabo varias incursiones sobre Melilla, Ceuta, Larache y Tetuán durante los días 17 y 18 de julio.

El Bombardeo de Tetuán

El 18 de julio de 1936, la ciudad de Tetuán fue objeto de un ataque aéreo que dejó una marca imborrable en su historia. Ocho bombas fueron lanzadas sobre la ciudad, alcanzando varios objetivos. El edificio del Alto Comisariado, la mezquita y sus alrededores fueron impactados, resultando en numerosas víctimas entre la población civil.

El bombardeo, llevado a cabo por un Douglas DC-2, tenía como objetivos principales el cuartel de Regulares, el cuartel de Artillería y el cuartel de R’Kaina. Sin embargo, la falta de precisión de los ataques hizo que algunas bombas cayeran sobre edificios civiles, incluida la mezquita, causando daños significativos y un alto número de víctimas.

En la Medina de Tetuán, el impacto de las bombas desató una revuelta popular. Los habitantes, indignados y dolidos por la destrucción de sus hogares y lugares sagrados, se levantaron en protesta contra los españoles. Joaquín Arrarás, un propagandista del franquismo, señaló que más de 15 personas murieron y más de 40 resultaron heridas, aunque estas cifras han sido objeto de debate.

Consecuencias del Bombardeo

La revuelta en Tetuán parecía imparable hasta que el coronel Juan Luis Beigbeder, Delegado de Asuntos Indígenas, buscó la ayuda de su amigo el visir Sidi Ahmed el Ganmia. Montado a caballo, el visir se adentró entre las masas y, invocando el nombre de Alá, logró apaciguar a la multitud. Por esta acción, el visir fue recompensado con la Gran Cruz Laureada de San Fernando, otorgada personalmente por el general Francisco Franco.

Aunque el bombardeo tenía como objetivo debilitar a las fuerzas sublevadas, tuvo el efecto contrario. En lugar de causar un perjuicio militar significativo, el ataque enfureció a los marroquíes y consolidó su apoyo a los rebeldes. Este evento facilitó una mayor colaboración entre las autoridades marroquíes y los militares sublevados, fortaleciendo la posición de los rebeldes en el Protectorado.

Conclusión

El bombardeo de Tetuán en julio de 1936 destaca como un episodio crucial al inicio de la Guerra Civil Española. Este ataque aéreo no solo fracasó en debilitar a las fuerzas rebeldes, sino que también unió a la población marroquí en torno a los sublevados, demostrando cómo las acciones militares pueden tener consecuencias imprevistas y a menudo contraproducentes. La historia de este bombardeo es un recordatorio de la complejidad y las tragedias de la guerra, así como de la importancia de comprender los contextos locales en los conflictos armados.

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