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Nueva Vizcaya
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En 1563, el español Francisco de Ibarra funda la aldea de Nueva Vizcaya, hoy Victoria de Durango, capital del estado de Durango.

En el año 1563, en el actual México, el explorador español Francisco de Ibarra fundó la aldea de Nueva Vizcaya, hoy conocida como Victoria de Durango, capital del estado de Durango. Durango, oficialmente llamada Victoria de Durango en honor a Guadalupe Victoria, primer presidente de México, es una ciudad rica en historia y cultura que se localiza en el norte del país.

Con una población de 616,068 habitantes según el XIV Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía en 2020, Durango es la ciudad más poblada y extensa del estado homónimo. Su fundación tuvo lugar el 8 de julio de 1563 por Francisco de Ibarra, quien la nombró Villa de Durango en recuerdo de su localidad natal en la provincia española de Vizcaya, País Vasco. El diseño inicial de la ciudad fue realizado por Alonso de Pacheco.

El motivo principal detrás de la fundación de Durango fue su cercanía con el Cerro de Mercado, el cual se pensaba que contenía grandes cantidades de plata. Con el tiempo, se descubrió que este cerro era en realidad un importante yacimiento de hierro. Este cerro fue nombrado en honor al capitán Ginés Vázquez de Mercado, quien exploró el valle en busca de metales preciosos.

Durango no solo es conocida por su historia minera, sino también por su patrimonio arquitectónico y cultural. El Centro Histórico de la ciudad alberga la mayor cantidad de inmuebles históricos catalogados en el norte del país por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Además, forma parte del «Camino Real de Tierra Adentro», declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 2010.

La historia de Durango se remonta a las exploraciones de conquistadores como Cristóbal de Oñate, Nuño de Guzmán en 1531 y José de Angulo en 1533. En 1552, una expedición liderada por Ginés Vázquez de Mercado descubrió el valle donde hoy se asienta la ciudad. Posteriormente, Francisco de Ibarra llegó a la región en 1554 y la nombró Valle del Guadiana. En 1556, el fraile franciscano Diego de la Cadena construyó la primera misión en el poblado tepehuano de Analco.

Francisco de Ibarra encargó a Alonso de Pacheco el diseño de la ciudad en 1557, configurándola con calles ortogonales y delimitándola con puntos geográficos clave como el Cerro de Mercado y la Acequia Grande. La Villa de Durango fue oficialmente fundada el 8 de julio de 1563 por Ibarra, quien eligió su ubicación por su proximidad a la misión franciscana de San Juan Bautista de Analco y los recursos naturales disponibles en la zona.

El desarrollo de Durango continuó durante los siglos siguientes. En 1620, se fundó el obispado de Durango y, en 1621, la villa fue elevada a la categoría de ciudad por el rey Felipe IV de España. Aunque enfrentó dificultades durante el siglo XVII debido a ataques indígenas, su ubicación estratégica le aseguró apoyo del virreinato.

En el siglo XVIII, el descubrimiento de vetas de minerales preciosos en la Sierra Madre Occidental impulsó el crecimiento de Durango, llevándola a construir palacios, mansiones y otras edificaciones importantes. El 4 de diciembre de 1786, se creó la Intendencia de Durango, consolidando su importancia regional.

Durango continuó su desarrollo en los siglos XIX y XX, conectándose con la capital del país a través del ferrocarril y siendo declarada Zona de Monumentos Históricos por el INAH en 1982. Hoy en día, Victoria de Durango es una ciudad que mezcla su rica historia con un continuo desarrollo urbano y cultural, siendo un referente histórico en el norte de México.

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