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Comienza el sitio de Gibraltar
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En 1779, España le declara la guerra a Gran Bretaña. Comienza el sitio de Gibraltar.

En 1779, en el contexto de las tensiones crecientes y las rivalidades imperiales, España declaró la guerra a Gran Bretaña, desencadenando el Gran Asedio de Gibraltar, el tercer y más significativo intento de recapturar la estratégica península desde su pérdida en 1704. Este conflicto, también conocido como el Gran Sitio de Gibraltar, se desarrolló durante casi cuatro años, marcando un punto crucial en la historia militar del siglo XVIII.

Antecedentes del Conflicto

Las tensiones entre España y Gran Bretaña habían estado latentes desde principios del siglo XVIII, especialmente debido a las disputas sobre el comercio y la navegación en el Atlántico y el Caribe. La captura de Gibraltar por parte de los británicos en 1704 y los posteriores asedios fallidos en 1727 habían dejado una herida abierta en las relaciones hispano-británicas. Las hostilidades se reavivaron en 1779 en el marco de la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, cuando España, aliada con Francia a través del Tratado de Aranjuez, decidió aprovechar la situación para intentar recuperar Gibraltar y otras posesiones.

Inicio del Asedio

El 21 de junio de 1779, España cerró la frontera con Gibraltar y comenzó a preparar un asedio bajo la dirección de Martín Álvarez de Sotomayor. Las fuerzas españolas, compuestas por unos 13,000 efectivos y apoyadas por artillería y caballería, se enfrentaron a una guarnición británica de 5,382 hombres bajo el mando del gobernador George Eliott y una pequeña flota al mando del almirante Robert Duff.

Estrategias y Primeros Enfrentamientos

Desde el principio, el asedio combinó bombardeos y bloqueos para cortar los suministros a la ciudad. Las baterías españolas en el istmo y en la bahía de Algeciras comenzaron a hostigar las defensas británicas, mientras que la flota española, comandada por Antonio Barceló y Luis de Córdova, intentaba impedir la llegada de refuerzos y provisiones a Gibraltar.

Uno de los puntos cruciales del asedio fue el intento de las fuerzas británicas de mantener el flujo de suministros desde Marruecos. Sin embargo, el bloqueo marítimo y las acciones militares españolas dificultaron este abastecimiento, llevando a situaciones de extrema escasez dentro de la ciudad sitiada.

El Papel de las Baterías Flotantes

En 1782, los ingenieros españoles y franceses introdujeron una innovación táctica: las baterías flotantes. Estas embarcaciones, diseñadas para resistir los proyectiles de artillería calentados al rojo vivo, fueron utilizadas para bombardear las defensas británicas desde el mar. Sin embargo, la ofensiva del 13 de septiembre de 1782 resultó desastrosa. Las baterías flotantes fueron incendiadas y destruidas por la artillería británica, causando numerosas bajas entre las fuerzas atacantes y demostrando la dificultad de tomar Gibraltar por la fuerza.

Negociaciones y Fin del Asedio

A lo largo del asedio, se llevaron a cabo varias negociaciones infructuosas entre España y Gran Bretaña. Los británicos, conscientes de la importancia estratégica de Gibraltar, se mostraron reacios a ceder la plaza bajo cualquier término. A pesar de los esfuerzos diplomáticos y las campañas militares, la situación en Gibraltar seguía siendo precaria.

Finalmente, el Tratado de Versalles, firmado el 3 de septiembre de 1783, puso fin a las hostilidades. Aunque España logró recuperar Menorca y las Floridas, Gibraltar permaneció bajo control británico. El asedio había demostrado una vez más la resistencia de la guarnición británica y la importancia estratégica de la fortaleza.

Conclusión

El Gran Asedio de Gibraltar de 1779-1783 fue un episodio clave en la historia militar del siglo XVIII, destacando las tensiones imperiales entre España y Gran Bretaña. A pesar de los esfuerzos y sacrificios realizados por las fuerzas españolas y francesas, Gibraltar se mantuvo en manos británicas, consolidando su posición como uno de los bastiones más importantes del Imperio Británico. Este conflicto subraya la complejidad de las guerras de asedio y la importancia de la diplomacia en la resolución de disputas territoriales.

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